
Ex-marido de diez monedas
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Episodio 41
Después de renacer, Dayana dejó una cosa muy clara: primero el dinero, primero ella misma, y nada de perderse por amor. Pero el destino le dio la vuelta al tablero y volvió a comprar a Luis por solo 10 monedas. Ahora él se hace el desdichado y la llama "ama", mientras ella, fría y concentrada en su carrera, se niega a caer de nuevo. Con ambos renacidos, empieza un pulso tenso en el que nadie quiere ceder.

Episodio 42
Después de renacer, Dayana dejó una cosa muy clara: primero el dinero, primero ella misma, y nada de perderse por amor. Pero el destino le dio la vuelta al tablero y volvió a comprar a Luis por solo 10 monedas. Ahora él se hace el desdichado y la llama "ama", mientras ella, fría y concentrada en su carrera, se niega a caer de nuevo. Con ambos renacidos, empieza un pulso tenso en el que nadie quiere ceder.

Episodio 43
Después de renacer, Dayana dejó una cosa muy clara: primero el dinero, primero ella misma, y nada de perderse por amor. Pero el destino le dio la vuelta al tablero y volvió a comprar a Luis por solo 10 monedas. Ahora él se hace el desdichado y la llama "ama", mientras ella, fría y concentrada en su carrera, se niega a caer de nuevo. Con ambos renacidos, empieza un pulso tenso en el que nadie quiere ceder.

Episodio 44
Después de renacer, Dayana dejó una cosa muy clara: primero el dinero, primero ella misma, y nada de perderse por amor. Pero el destino le dio la vuelta al tablero y volvió a comprar a Luis por solo 10 monedas. Ahora él se hace el desdichado y la llama "ama", mientras ella, fría y concentrada en su carrera, se niega a caer de nuevo. Con ambos renacidos, empieza un pulso tenso en el que nadie quiere ceder.

Episodio 45
Después de renacer, Dayana dejó una cosa muy clara: primero el dinero, primero ella misma, y nada de perderse por amor. Pero el destino le dio la vuelta al tablero y volvió a comprar a Luis por solo 10 monedas. Ahora él se hace el desdichado y la llama "ama", mientras ella, fría y concentrada en su carrera, se niega a caer de nuevo. Con ambos renacidos, empieza un pulso tenso en el que nadie quiere ceder.

Episodio 46
Después de renacer, Dayana dejó una cosa muy clara: primero el dinero, primero ella misma, y nada de perderse por amor. Pero el destino le dio la vuelta al tablero y volvió a comprar a Luis por solo 10 monedas. Ahora él se hace el desdichado y la llama "ama", mientras ella, fría y concentrada en su carrera, se niega a caer de nuevo. Con ambos renacidos, empieza un pulso tenso en el que nadie quiere ceder.

Episodio 47
Después de renacer, Dayana dejó una cosa muy clara: primero el dinero, primero ella misma, y nada de perderse por amor. Pero el destino le dio la vuelta al tablero y volvió a comprar a Luis por solo 10 monedas. Ahora él se hace el desdichado y la llama "ama", mientras ella, fría y concentrada en su carrera, se niega a caer de nuevo. Con ambos renacidos, empieza un pulso tenso en el que nadie quiere ceder.

Episodio 48
Después de renacer, Dayana dejó una cosa muy clara: primero el dinero, primero ella misma, y nada de perderse por amor. Pero el destino le dio la vuelta al tablero y volvió a comprar a Luis por solo 10 monedas. Ahora él se hace el desdichado y la llama "ama", mientras ella, fría y concentrada en su carrera, se niega a caer de nuevo. Con ambos renacidos, empieza un pulso tenso en el que nadie quiere ceder.

Episodio 49
Después de renacer, Dayana dejó una cosa muy clara: primero el dinero, primero ella misma, y nada de perderse por amor. Pero el destino le dio la vuelta al tablero y volvió a comprar a Luis por solo 10 monedas. Ahora él se hace el desdichado y la llama "ama", mientras ella, fría y concentrada en su carrera, se niega a caer de nuevo. Con ambos renacidos, empieza un pulso tenso en el que nadie quiere ceder.

Episodio 50
Después de renacer, Dayana dejó una cosa muy clara: primero el dinero, primero ella misma, y nada de perderse por amor. Pero el destino le dio la vuelta al tablero y volvió a comprar a Luis por solo 10 monedas. Ahora él se hace el desdichado y la llama "ama", mientras ella, fría y concentrada en su carrera, se niega a caer de nuevo. Con ambos renacidos, empieza un pulso tenso en el que nadie quiere ceder.
