
Ex-marido de diez monedas
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Episodio 31
Después de renacer, Dayana dejó una cosa muy clara: primero el dinero, primero ella misma, y nada de perderse por amor. Pero el destino le dio la vuelta al tablero y volvió a comprar a Luis por solo 10 monedas. Ahora él se hace el desdichado y la llama "ama", mientras ella, fría y concentrada en su carrera, se niega a caer de nuevo. Con ambos renacidos, empieza un pulso tenso en el que nadie quiere ceder.

Episodio 32
Después de renacer, Dayana dejó una cosa muy clara: primero el dinero, primero ella misma, y nada de perderse por amor. Pero el destino le dio la vuelta al tablero y volvió a comprar a Luis por solo 10 monedas. Ahora él se hace el desdichado y la llama "ama", mientras ella, fría y concentrada en su carrera, se niega a caer de nuevo. Con ambos renacidos, empieza un pulso tenso en el que nadie quiere ceder.

Episodio 33
Después de renacer, Dayana dejó una cosa muy clara: primero el dinero, primero ella misma, y nada de perderse por amor. Pero el destino le dio la vuelta al tablero y volvió a comprar a Luis por solo 10 monedas. Ahora él se hace el desdichado y la llama "ama", mientras ella, fría y concentrada en su carrera, se niega a caer de nuevo. Con ambos renacidos, empieza un pulso tenso en el que nadie quiere ceder.

Episodio 34
Después de renacer, Dayana dejó una cosa muy clara: primero el dinero, primero ella misma, y nada de perderse por amor. Pero el destino le dio la vuelta al tablero y volvió a comprar a Luis por solo 10 monedas. Ahora él se hace el desdichado y la llama "ama", mientras ella, fría y concentrada en su carrera, se niega a caer de nuevo. Con ambos renacidos, empieza un pulso tenso en el que nadie quiere ceder.

Episodio 35
Después de renacer, Dayana dejó una cosa muy clara: primero el dinero, primero ella misma, y nada de perderse por amor. Pero el destino le dio la vuelta al tablero y volvió a comprar a Luis por solo 10 monedas. Ahora él se hace el desdichado y la llama "ama", mientras ella, fría y concentrada en su carrera, se niega a caer de nuevo. Con ambos renacidos, empieza un pulso tenso en el que nadie quiere ceder.

Episodio 36
Después de renacer, Dayana dejó una cosa muy clara: primero el dinero, primero ella misma, y nada de perderse por amor. Pero el destino le dio la vuelta al tablero y volvió a comprar a Luis por solo 10 monedas. Ahora él se hace el desdichado y la llama "ama", mientras ella, fría y concentrada en su carrera, se niega a caer de nuevo. Con ambos renacidos, empieza un pulso tenso en el que nadie quiere ceder.

Episodio 37
Después de renacer, Dayana dejó una cosa muy clara: primero el dinero, primero ella misma, y nada de perderse por amor. Pero el destino le dio la vuelta al tablero y volvió a comprar a Luis por solo 10 monedas. Ahora él se hace el desdichado y la llama "ama", mientras ella, fría y concentrada en su carrera, se niega a caer de nuevo. Con ambos renacidos, empieza un pulso tenso en el que nadie quiere ceder.

Episodio 38
Después de renacer, Dayana dejó una cosa muy clara: primero el dinero, primero ella misma, y nada de perderse por amor. Pero el destino le dio la vuelta al tablero y volvió a comprar a Luis por solo 10 monedas. Ahora él se hace el desdichado y la llama "ama", mientras ella, fría y concentrada en su carrera, se niega a caer de nuevo. Con ambos renacidos, empieza un pulso tenso en el que nadie quiere ceder.

Episodio 39
Después de renacer, Dayana dejó una cosa muy clara: primero el dinero, primero ella misma, y nada de perderse por amor. Pero el destino le dio la vuelta al tablero y volvió a comprar a Luis por solo 10 monedas. Ahora él se hace el desdichado y la llama "ama", mientras ella, fría y concentrada en su carrera, se niega a caer de nuevo. Con ambos renacidos, empieza un pulso tenso en el que nadie quiere ceder.

Episodio 40
Después de renacer, Dayana dejó una cosa muy clara: primero el dinero, primero ella misma, y nada de perderse por amor. Pero el destino le dio la vuelta al tablero y volvió a comprar a Luis por solo 10 monedas. Ahora él se hace el desdichado y la llama "ama", mientras ella, fría y concentrada en su carrera, se niega a caer de nuevo. Con ambos renacidos, empieza un pulso tenso en el que nadie quiere ceder.
