Perseguida sin descanso junto a sus compañeros, Mariana acaba refugiándose en el castillo del Rey de Sangre. Allí, una mordida despierta un sistema en ella y cambia por completo su destino. A partir de ese momento, irá enlazando su vida con el Rey de Sangre, el Príncipe de Sangre y un joven humano envuelto en misterio.