Cuando Valeria comprende que Fermín nunca supo apreciarla, da un giro y se acerca a Andrés, la estrella más amable del equipo contrario. Entre protección y ternura, rompe con Fermín, enfrenta sus celos y, al ser reconocida públicamente por Andrés como su novia, elige un amor que le ofrece afecto y respeto de verdad.