Condenada por la traición del príncipe Aarón, Lía recibe una segunda oportunidad al abrir de nuevo los ojos. Esta vez no se inclina ante el linaje real: protege al hijo que todos codician y se apoya en un dragón misterioso cuya fuerza nadie puede calcular. Sin embargo, un antiguo secreto está a punto de revelarse y ponerlo todo en riesgo.