Rosario nunca olvidó el día en que, de adolescente, se interpuso entre Daniel y unos matones, y él le dejó una pulsera como único recuerdo. Años más tarde, el destino los une de nuevo en un matrimonio por contrato ideado por el abuelo de Daniel. Mientras él sigue tras la pista de su salvadora de la infancia, no se da cuenta de que la mujer a su lado es precisamente Rosy. Entre tensiones, celos y traiciones, ambos quedan atrapados en una relación que cambia poco a poco, hasta que la verdad sale a la luz y su historia pasa del resentimiento a la pasión.