Seis años atrás, Olivia quedó atrapada en una acusación de infidelidad y Liam la divorció sin mirar atrás. Ahora, el reencuentro les da a ambos una nueva oportunidad, aunque Olivia solo encuentra una propuesta helada: un contrato de siete noches para ser su amante. Lo que parecía un final definitivo cambia cuando Liam destroza el acuerdo y se aferra a ella con la intención de no perderla nunca más. "Liam, ¿todavía sientes algo por mí?" "Sí, pero solo odio". Entre heridas del pasado y verdades ocultas, la supuesta traición quizá no fue más que el inicio de un plan cuidadosamente tendido.