La muerte de Lourdes Calderón abre una grieta imposible de cerrar en la familia de Enrique y Gabriela. Entre el pleito por la herencia, la aventura de Enrique con Claudia Mendoza y los choques dentro de la empresa, todo se vuelve más inestable. Un incendio y un embarazo falsificado terminan por complicar aún más la situación. Cuando las mentiras salen a la superficie, Enrique enfrenta el precio de sus actos y la familia queda al borde del quiebre.