Dejó la riqueza de su familia para empezar una vida distinta como guardia de seguridad, buscando descubrir el sentido de vivir. Pero cuando se lanzó a rescatar a una joven que quería quitarse la vida, un accidente lo llevó al agua y terminó con líquido acumulado en el cerebro. Hoy sigue en el hospital, sumido en un coma del que no despierta.