Por orgullo, Rosa Espinoza corta el acceso de Lucía Méndez al dinero que necesitaba para una cirugía vital. Después, pierde su trabajo y recibe un golpe aún peor al enterarse de que su hijo Santiago agoniza. Sin salida, va a pedir ayuda a la misma mujer que traicionó. Pero todo vuelve contra ella: Rosa termina arrestada y Lucía queda libre.