Con Jacobo Ríos en riesgo y Estefanía Ríos bajo amenaza, Alejandro Ramírez entra de lleno en el conflicto contra Rafael Ortega, Rubén Castillo y el villano Felipe Villalba. Entre hechizos, espíritus del Monte Milpas y líos amorosos, da con los que juegan sucio y acaba con la fuerza sobrenatural que los persigue.