Alexandra vuelve al hogar y descubre a Matías completamente inmóvil, con Laura velando por él día y noche. A medida que las traiciones familiares salen a la luz, también aparece el secreto que lo cambia todo: Laura fue quien le salvó la vida. Conmovido y arrepentido, Matías rompe con su ingratitud, se gana su perdón con un acto heroico y termina pidiéndole matrimonio.