En el Pueblo de Cheno, una antigua costumbre llamada "La Novia de la Montaña" marcó el destino de Yanina Cheno. Al contraer la Enfermedad Primaveral, eligió subir a las montañas para salvar a su familia, sin imaginar lo que la esperaba.
Muy pronto descubrió que el llamado Dios de la Montaña era en realidad Cansio Juno, preso en una cueva. Él la mantuvo a su lado con dulces palabras, y Yanina tardó en advertir las rarezas que la rodeaban. Cuando al fin entendió toda la verdad, lo enfrentó con rabia y le exigió saber dónde estaba su hermana.