Un malentendido arrastra a Adrián a un mundo de cultivación, donde todos lo veneran como si fuera un ancestro supremo oculto. Con Elisa a su lado, termina atrapado en la disputa entre sectas y fuerzas celestiales. Y en ese patio colmado de reliquias divinas, la pregunta sigue en pie: ¿todo fue azar… o Adrián es quien domina realmente?