Vega Espinosa nunca olvidó cómo Alfonso Torres las abandonó a ella y a su madre, ni la muerte de esta bajo su opresión. Decidida a cobrar justicia, se convierte en concubina del emperador y se adentra en el Palacio con un plan calculado. Frente a la Familia Torres, Vega arrincona a su padre hasta quitarle todo poder y lleva a su hermanastra a la ruina. Tras cumplir su venganza, y con la ayuda del emperador, finge su propia muerte, se lleva las cenizas de su madre y abandona el Palacio para empezar de nuevo en libertad.