Cuando Daisy es rechazada como domadora de dragones, su destino cambia al despertar a un dragón dorado y liberar a un príncipe de su maldición. Desde ese instante, asciende como Madre de Dragones y se ve arrastrada a una lucha de traiciones, guerra y poder. Decide enfrentarse al trono, liberar a los dragones y derrotar al Dragón Negro, para finalmente fundar junto a Arthur y su hija una era de paz e igualdad.