Santiago Figueroa destapa en pleno banquete los delitos de Inés Herrera y cumple la venganza de su madre, encendiendo el conflicto. Al asumir el mando del Templo del Emperador Dragón, se enfrenta a Luciano Guerrero, salva a Lucía y se une a La Orden del Sol para resistir a las bestias. En medio de todo, surge su vínculo con Isabela Morales, mientras logra poner fin a la enemistad entre el Templo y los Quinn.