La vida me enseñó demasiado tarde que el hijo de mi chofer no era quien fingía ser: junto a su novia sin escrúpulos me robó, me destruyó y me contagió VIH. Ahora, de vuelta en la escuela, tengo una sola meta: hacerlo quedar en evidencia delante de todos y saldar cada cuenta pendiente, mientras mi atractivo admirador, el gran multimillonario de Nueva York, vuelve a acercarse a mí.