La cuenta atrás para la boda de Darian y Frieda se complica cuando Hubert vuelve de los Países Bajos con explicaciones que nadie recibe con confianza. Su aparición hace que Gemma tome distancia de Darian, aunque la sensibilidad de él sigue tocándola. Más tarde, en el hospital, Gemma une las piezas sobre las faltas de su padre gracias a Darian y Hubert, y también descubre que ella era la amante secreta. Finalmente, Hubert, el verdadero asesino, lanza la maldición sobre Matt para protegerse.