Jackson Wilde despierta como Alfa sin memoria y marcado por una maldición, pero no tarda en elegir a su familia por encima de todo. Aurora, su esposa humana olvidada, y Leo, su hijo, quedan en la mira de la Bruja del Clan y de unas leyes de manada sin piedad. En su intento por protegerlos, Jackson desafía el destino, rompe la maldición y logra que Aurora sea aceptada como la Luna, mientras Leo es reconocido como heredero y futuro Rey Alfa.