Para cerrar su tesis, una investigadora termina enseñando una danza de cortejo a un supuesto «tritón» en un océano de otro mundo. Pero la verdad es mucho más peligrosa: se trata de un sireno, un depredador letal, que la toma como su pareja y la deja atrapada a su lado. Lo que ella no recuerda es que él fue el niño que la salvó hace más de una década, cuando ambos cruzaron el meñique y se juraron volver a encontrarse.