Todo comenzó con un ataúd, y a partir de ahí estalló la guerra entre los Sánchez y los Corderos. La Diosa Solar destapó el fraude: Valeria Sánchez había sido obligada a casarse con un muerto, mientras ocultaban el cadáver para ganar con engaños. Perseguidos por su propia ruina, sin el dragón dorado y castigados por los dioses, los Sánchez se vieron arrastrados al desorden. En medio de lealtades rotas, un asesinato y fuerzas ocultas, también se enciende la pelea por el compromiso entre los Torres y los Herreras.