El gerente intenta humillar a una limpiadora con una amenaza descarada: “Duerme conmigo, o te despedirán”. Incluso la tira al suelo para intimidarla.
Pero ella no se quiebra. Se pone de pie, se quita el abrigo y muestra una tarjeta VIP con total seguridad: “Entonces, adivina quién perderá el trabajo... tú”.
La mirada del gerente cambia al instante; cae al suelo paralizado por el miedo. Temblando, solo alcanza a decir: “¡Esa es la tarjeta VIP del CEO! ¿Eres tú el CEO?”.