Por un acuerdo de negocios, Sofía y Sebastián terminan casándose, aunque ese arreglo pronto se complica por choques familiares, malentendidos y amenazas del exterior. La presencia de Mateo, su hijo adoptivo, abre además una búsqueda dolorosa sobre su verdadero origen. Mientras Tobías mueve sus piezas, la verdad acaba saliendo a flote y la situación de Mateo queda definida. Después de atravesar tantas tormentas, los tres vuelven a estar juntos, y Sofía y Sebastián aprenden a apoyarse mutuamente para proteger la empresa y enfrentar lo que venga.