Cuando el enfrentamiento entre Estrella y Jimena llegó al límite, Estrella fue marginada y reducida a la esclavitud. Jimena terminó envuelta en una investigación que destapó su verdadero origen: no era hija de los Robledo. En cambio, Estrella resultó ser la princesa perdida. Frente a las disculpas de su familia, ella eligió no volver atrás. Los responsables recibieron su castigo y Estrella cerró su historia en paz y felicidad.