De vuelta del Pueblo de los Malosos, Mariana Villarreal entra de lleno en un conflicto con Rosaura, su hija adoptiva, por el matrimonio, la herencia y la identidad. Un secuestro obliga a su madre a elegir un lado y la calma se rompe en la familia y en la escuela. Pero la verdad escondida en el Pueblo de los Malosos termina por desatarlo todo.