Doña Carmen pasó de doncella a reina y, desde ese lugar, tuvo que sortear acusaciones de un embarazo fingido y el daño causado por el almizcle. Sin dejarse vencer por las maniobras del palacio, protegió al príncipe, sacó a la luz la relación secreta entre la emperatriz y el Maestro Valentín y terminó provocando la caída de la emperatriz. Después de derrotar a la Señora Paloma, denunció la conspiración de Antonia y el Doctor Manuel, hasta descubrir que la verdadera instigadora era la Señora Macarena y salvar el embarazo real.