Thomas, herido y acorralado, encuentra refugio en un viejo apartamento, donde Claire cruza su camino. Ella lo ve débil y cubierto de sangre, lo besa y, haciéndose pasar por su novia, lo saca del peligro. Entre ambos nace un sentimiento profundo, y Thomas le deja a Claire el anillo de su madre antes de prometerle que regresará.
Pasan diez años. Tras esconderse en Italia todo ese tiempo, Thomas vuelve con un objetivo claro: reclamar lo que le pertenece en Nueva York y encontrar a la chica que conquistó su corazón.