La boda de Patricia Mendoza y Joaquín Ramírez termina en escándalo al revelarse que Joaquín no es el hombre más rico, sino un deudor. En medio del revuelo, Marcos Herrera expone su verdadera fortuna y anuncia que se casará con Aurora Castillo. La ceremonia se descontrola, los invitados piden compensaciones y la familia de Patricia cae en una crisis. Más tarde, Marcos compra un club exclusivo y oficializa su matrimonio, mientras Patricia trata de recuperarlo, sin lograrlo.