El frío extremo barrió la Tierra y la dejó convertida en un bloque de hielo. Lucía fue abandonada por Carla y terminó muriendo congelada.
Pero su destino cambió: despertó un mes antes del desastre, con sus padres también de vuelta a su lado.
Aprendiendo del pasado, cortaron todo vínculo con Carla, vendieron sus cosas y se trasladaron al campo para almacenar provisiones y levantar un refugio.
Esta vez no repetirían el mismo error: afrontarían juntos el apocalipsis.