La ambición divide a las hermanas Lorena y Juliana en una disputa implacable por el trono imperial, donde cada alianza puede volverse contra ellas. Pablo Ferrer, esposo de Juliana, regresa de la Región Noroccidental y recibe el cargo de Primer Ministro. Cuando Juliana cae envenenada, queda atrapado en un pulso con Lorena por el poder sobre el ejército. En una corte dominada por la traición, solo una jugada puede decidirlo todo.