Tres años de matrimonio terminaron en separación cuando Blair, agobiada por una crisis y por la presión de la madre de Axton, se vio obligada a ocultar su embarazo y firmar el divorcio. Una década después, ambos aceptan volver a casarse mediante un contrato. Entre recuerdos que no se han borrado y emociones que regresan, Axton descubre el secreto más importante: el hijo de Blair también es suyo. ¿Podrán recomponer lo que el tiempo rompió?