Humillado tras perder sus acciones por una trampa, Gabriel no se conformó con caer: se lanzó a derribar el Grupo Valdemoros desde dentro. Con María a su lado, tomó el mando de Esplendor Internacional y fue destapando la corrupción interna, mientras Rafael y Beatriz quedaban bajo investigación. En ese camino, la conexión entre Gabriel y María también comenzó a crecer.