Junto al río del Olvido, Qinghuan, una flor de lis, fue tocada por la luz de Baize, un dios. Ese encuentro los unió en un amor que los llevó al ciclo de la reencarnación. En tres vidas, padecieron despedidas y dolor, hasta descubrir al final la verdad del amor y cerrar su historia con una mezcla de tristeza y belleza.