Bruno regresa tras la muerte de su padre, decidido a reclamar una herencia multimillonaria que no piensa dejar en otras manos. Conocido como "Señor Quimera", el legendario Rey de Guerra se enfrenta a una red de conspiraciones y traiciones familiares sin recurrir a palabras vacías: va directo al poder. En la pugna por el trono corporativo, humilla a sus adversarios y saca a la luz lo que todos ocultaban. Vuelve para despedir a su padre con honor y para que nadie olvide quién manda en el clan.