Acusado injustamente de hacer trampa por Adrián Jiménez en la Olimpiada Mundial de Matemáticas, Javier Jiménez vio cómo todo se derrumbaba: la escuela lo expulsó y su propia familia se puso del lado del hijo adoptivo. Sin lugar adonde ir, acabó en la calle. Después, Adrián lo atropelló con su coche y todo terminó en apariencia. Pero Javier renació, y esta vez no está dispuesto a seguir soportando humillaciones: romperá con esa familia y hará que Adrián pague por lo que hizo.