Alejandro Navarro vuelve a su país aparentando ser un exsoldado más, aunque en realidad es el líder del Santuario Sombra y Luz. Lo que empieza como una cita dispuesta por su madre lo lleva hasta Lucía Varela, y pronto queda como su novio por contrato. Pero tras las burlas y el desprecio, ese supuesto “mantenido” terminará imponiéndose y encontrando el amor de su vida.