Emiliano Rojas recupera la libertad y, lejos de olvidar lo ocurrido, emprende una búsqueda de venganza que lo conduce a la verdad sobre la masacre de los Rojas. Al avanzar, se enfrenta a la Hermandad Celestial, al Rey del Desierto Norte, a familias influyentes y a sicarios. Con alianzas estratégicas, sana a los suyos y gana terreno hasta quedarse con el control. Los responsables pagan por lo que hicieron, pero la tranquilidad resulta temporal.