Rubén da la espalda a Clara tras cinco años juntos y se compromete con Sandra, la heredera Guzmán, dejándola como si solo hubiera sido una relación pasajera. Sin poder defenderse, Clara sufre humillaciones y golpes, hasta que Esteban, el hermano de Sandra, sale en su ayuda. Entre enfrentamientos, secuestros y cuentas pendientes, Clara y Esteban terminan casándose y teniendo un hijo. Rubén y Sandra acaban en un sanatorio.