Andrés Romero despertó en un reino de fantasía con un sistema de villano en sus manos. Al desafiar su destino y llegar al rango de Inmortal Verdadero, terminó atrapado entre la familia imperial Romero y la familia Díaz. Mientras su Estandarte de Almas brillaba con luz dorada, seguía persiguiendo el sueño de convertirse en Emperador Inmortal.