Abandonada por sus padres, Miranda fue acogida y criada con amor por la familia Sánchez. A pesar de los pleitos en casa y de los tropiezos del camino, nunca dejó de esforzarse, y esa mezcla de trabajo y suerte la llevó a una universidad de élite. Ya con su propia familia, siguió ayudando a otros y demostró que la bondad y la perseverancia pueden cambiar una vida. Al final, recupera el cariño de su madre biológica, se reconcilia con el pasado, se casa con Andrés Slim y se convierte en el orgullo de su pueblo.