La muerte de Germán deja a Dolores frente a un caos inesperado: cuentas secretas, una amante y una familia que quiere dejarla sin nada. Junto a Mía, se aferra a su hogar y a una herencia llena de misterios. Pero cuando aparecen oro escondido y un romance más joven, Dolores descubre que aún puede volver a empezar.