Cuando Manuel Sánchez es expulsado por los suyos, activa el Sistema de Contratación de Anomalías y encuentra una salida contratando monstruos. Así nace el Supermercado de las Anomalías, un negocio con el que, gracias a su astucia y a sus empleados anómalos, gana aliados entre bases humanas honradas. Juntos se oponen al dominio de su hermano y Manuel acaba siendo el salvador comercial del apocalipsis.