Fiona, su hermana adoptiva, la acusa falsamente y obliga a Isabella Lockhart a huir de una familia que la maltrataba. En busca de justicia, se alía con Alex Kensington, vende una pintura para reunir fondos y pone en marcha la empresa tecnológica ARIS, mientras soporta sabotajes y nuevas acusaciones. Cuando el engaño de Fiona sale a la luz, los Lockhart quedan hundidos y solo entonces intentan ganarse su perdón.