Expulsada de su lugar y renacida, Rosalía rompe el silencio y revela la crueldad del sistema de sangre divina. Su boda con el heredero Damián y el nacimiento del descendiente de Poseidón marcan el inicio de un giro decisivo: con ayuda divina, destrona al tirano, rescata a su madre y termina gobernando para acabar con la opresión.