Fiona la incriminó, su familia le dio la espalda y Clara Bennett pasó cinco años tras las rejas. Libre al fin, dejó atrás el pasado y en París se convirtió en Emilie, una bailarina que avanzó junto a Sebastian Campbell, su prometido. Cuando Fiona quedó al descubierto y la familia buscó volver a ella, Clara no retrocedió: eligió su propia vida. Las tensiones, un accidente y su embarazo marcaron el rumbo de todo.