Adrián Corval dejó atrás los barrios bajos gracias a Nébiro, su bestia vinculada de nivel Divino. Lo que comenzó junto a Elena Varela cambia de rumbo cuando la marea bestial, el Mundo Inverso y la disputa por la divinidad los empujan a convertirse en enemigos. En medio de todo, una sombra sigue mandando desde atrás: ¿quién mueve realmente los hilos?