El matrimonio de Gabriela se convirtió en un campo de batalla. Entre la suegra, la dote y los abusos, la familia Paredes fue cayendo en una cadena de conflictos. Cecilia manipuló todo mientras ocultaba deudas; Enrique perdió trabajo y prestigio; y Gaby decidió volver a Ciudad Central. Gregorio intentó enmendarlo con disculpas, pero el daño ya había dejado a la familia sin vuelta atrás.