La entrada de Laura Serrano en la familia Morales cambió todo cuando logró la máxima calificación del examen en Capital. Su éxito encendió la rivalidad con Valeria Morales, y desde entonces tuvo que enfrentarse a prejuicios, celos y juegos de manipulación. Sin apartarse de su sueño académico, Laura se negó a ser usada, desenmascaró la hipocresía que la rodeaba, apoyó a sus compañeros y acabó trazando su propio camino.