Alina lo arriesgó todo por Gael, Ramón y Éric, pero su gratitud terminó en traición: eligieron a Sara, una impostora. Desterrada y sola, acepta un destino inesperado al casarse con Sarien, Señor del Abismo. Sin ella, ¿serán capaces los príncipes de Aeria de sobrevivir a la maldición que los persigue?